La Americanización del Mercado de Trabajo en Holanda

El pasado sábado en el Centro Español tuvimos la presencia de dos autoridades en el campo de las relaciones laborales. Rafael K Polo, técnico de empleo y seguridad social y Marianne Jekkers sindicalista de FNV En la charla titulada “La americanización del mercado de trabajo en Holanda”. Se explico la tendencia del mercado laboral holandés a la flexibilización de los contratos, sus pros y contras y que nos podemos encontrar una vez llegamos a esta hermosa tierra.

Es algo común cuando se llega a un país nuevo, desconocer el mercado laboral y las reglas que lo componen. En el caso Holandés la flexibilidad del contrato de trabajo es una tendencia al alza y nos podemos encontrar una experiencia muy diferente de la que estamos acostumbrados. Desde el contrato de 0 horas hasta su extrema facilidad para el despido, ocasiona cierta inseguridad al trabajador, más aún cuando no conoce las condiciones a las que se somete o los derechos que le amparan. Marianne pone en tela de juicio esta flexibilización, pues parece que el trabajador no se beneficia de ella y pone sobre la mesa una visión critica ¿Quién se beneficia, el trabajador o el empresario?¿Cómo será para las futuras generaciones?¿En qué posición deja esta flexibilización la existencia de los sindicatos?.

La charla transcurrió de forma calmada y los participantes tuvieron la oportunidad de preguntar a los oponentes, que contestaron con máxima profesionalidad.

La sonrisa de Paco

Sonreír, que fácil es y lo que nos cuesta muchas veces.

En muchas ocasiones es difícil, porque nos empeñamos en recordar los problemas, en recordar aquello que nos proporciona dolor o tristeza, en lugar de valorar aquello que tenemos y de darle gracias a la vida, simplemente por seguir viviendo.

Es cierto que no existe, al menos de momento, una poción mágica que nos permita solucionar los problemas.

¿Pero alguna vez os habéis parado a pensar en el poder que tiene sonreír?

Sin saber cómo, tus sentimientos, que te aprietan el alma, comienzan a desvanecerse y además, es contagiosa. Si tu sonríes, la persona que tienes a tu lado, sin quererlo, sonríe también.

Y es que la sonrisa cuesta menos que la electricidad y da más luz.

Y el Centro Español es un claro ejemplo. Ya puede hacer viento, combinado con lluvia fría, y el descenso progresivo de grados, pero nada más entras por la puerta solo ves sonrisas.
Puedes haber tenido un mal día e incluso una mala semana, pero consiguen, cada una de las personas que están allí, transmitir la energía que necesitas, y aunque sea por un ratito, todo aquello que parecía ser tan malo ya no lo es tanto.